A vueltas con Cervantes

Regreso a Las vidas de Miguel de Cervantes, uno de los libros más amenos de Trapiello. Por un instante me imagino que acompaño a esos investigadores que hocican ahora en las Trinitarias, que voy aquilatando la temprana osamenta de un rapaz que apenas ha estudiado dos o tres latines con los jesuitas de Sevilla y que acaba de malherir en duelo a un alarife. A pesar de la corrupción a la que el tiempo ha sometido los restos, aún puedo percibir en ellos el temblor de los arcabuzazos de 1571 o los cinco años de cautiverio en los baños de Hasan el Veneciano. Continúa leyendo A vueltas con Cervantes

Los huesos de Cervantes

Si la foto de arriba fuera un paradigma o una empresa, veríamos en ella a dos recuestadores históricos, siempre a la zaga de una España perdida. Perdida, claro está, para quienes tuvieran los ojos y la mente suficientemente avisados, ya que pertenece a la naturaleza del intelectualismo patrio pensar que nada de lo que acontece alrededor es en realidad España: España se halla dentro de España, en la inevitable  intrahistoria, o fuera de ella, en esa especialidad académica de las universidades extranjeras llamada ‘hispanismo’. Por pura incapacidad para mirar, el sabio español que se pregunta por España sigue buscándola todavía, demorándose sine die en su trabajo, como un funcionario que sabe que, haga lo que haga, le van a pagar lo mismo. Continúa leyendo Los huesos de Cervantes

MC

Yo pertenezco a una de las últimas generaciones que conocieron a MC y que pudieron leer su libro, aunque también debo decir que por aquel entonces (el entonces de mi juventud) este empezaba a ser mirado con desconfianza. A pesar de que era lectura obligatoria, la verdad es que no sé cuántos de mis compañeros lograron leerlo aquel curso. Corría el antiheroico año de 1993 y ya asomaba por el horizonte la promesa de la ESO, con su buena nueva de pan para el hambriento y lecturas adaptadas para todos. Aquel 3º de BUP, del que mi generación sería una de las últimas promociones, estaba más que amortizado, o al menos había entrado en la vía muerta del oprobio y del olvido.
Continúa leyendo MC