La ola

Los profesores estamos montados en una gigantesca ola y aún no nos hemos dado cuenta. Viajamos a toda velocidad hacia un futuro incontenible, cuyos rasgos ya se adivinan en el horizonte, pero todavía albergamos la ilusión de que en realidad estamos en el final de la marejada, a punto de regresar a la calma chicha en la que tan a gusto hemos prosperado durante las últimas décadas. El morrazo será progresivo para evitar traumas, pero será, vaya si será. Y después, cuando busquen nuestros restos en los acantilados, nadie podrá reconocer lo que un día fuimos, porque lo que encontrarán será algo completamente distinto. Continúa leyendo La ola

Anuncios

Hoy no será un día histórico

Sería más fácil enhebrar toda una caravana de camellos en el ojo de una aguja, que ver a Mas, Romeva, Junqueras y compañía proclamando la independencia desde el balcón de la Generalidad. Y no digo esto empujado por el irrefrenable patriotismo de las grandes citas históricas, sino porque estoy convencido de que precisamente el día de hoy no será tan histórico como los dueños del chiringo y sus adláteres mediáticos nos han hecho creer. Continúa leyendo Hoy no será un día histórico

Culos al aire

No desbarremos, por favor. Guillermo Zapata no es nazi, ni proetarra, ni anti Marta del Castillo. Se equivocan los que se tragan ese sapo de la propaganda y no son capaces de ver que en realidad Zapata es un pelele, además de un inútil que posee un pésimo sentido del humor. Deberían hacérselo mirar, porque su grado de exposición a cortesanos como Marhuenda o a periolistos como Jiménez Losantos es preocupante. Pero, por otro lado, aquellos que están en contra de su dimisión y denuncian la doble vara de medir y la hipocresía de quienes la han forzado, no solo pierden el tiempo sino que están cometiendo el mismo pecado que condenan. Porque las falacias que acusan a Zapata están al mismo nivel que cualquiera de esas imputaciones de políticos que los nuevos partidos como el del protagonista han estado tildando de intolerables. Si un imputado debe dimitir, Zapata también. Es más, si un imputado que se aferra a su acta de concejal es “casta”, Zapata, en estos momentos, también lo es.
Continúa leyendo Culos al aire

El pueblo es como un niño

El español es un pueblo que se ha acostumbrado a vivir en la ficción de que es el héroe de su propia historia, el dueño de sus propios tiempos y de los acontecimientos que cree estar protagonizando. Gracias a la labor de los narradores del régimen, ha terminado tragándose el cuento de que se ha ganado la libertad, se ha dado a sí mismo una constitución y vive ahora feliz y come perdiz en una democracia avanzada (como si pudiera haber democracias atrasadas) que es el fruto de sus ímprobos esfuerzos. Preso en este bucle narrativo, el pueblo ha caído finalmente en ese otro bucle mucho más asfixiante que es vivir por siempre jamás en una mentira de 504.645 kilómetros cuadrados y haber perdido las ganas y las fuerzas para combatirla. Continúa leyendo El pueblo es como un niño

Los dueños de las palabras

Primero están los dueños de las palabras y luego el resto de los mortales. Primero están los que, como diría Max Estrella, tienen derecho al alfabeto, después todos los demás. Pero los dueños de las palabras ya no son poetas, ni siquiera ostentan una cultura elevada o poseen una inteligencia superior. Simplemente están ahí, en el bucle de la oligarquía hispana, y tienen acceso a la cámara de televisión, al trending topic, a la página impresa. Y también al lenguaje. No inventan palabras nuevas, sino que adelgazan las que ya existen y las convierten en tristes artefactos monosémicos que el vulgo, es decir, nosotros, suele asumir y hacer suyos con piadoso fervor. La poesía ha muerto; larga vida al eslogan político. Continúa leyendo Los dueños de las palabras

Periodistas de mentira

La crisis del periodismo viene de lejos y tiene más que ver con sus profesionales que con los archicomentados cambios de modelo de negocio o las injerencias de los poderes fácticos. Es más, el periodismo no se vería en apuros si existieran periodistas de verdad. Y un periodista de verdad es aquel que es capaz de vender a su madre, de jugarse el cuello y el prestigio, y de estar dispuesto a dejar con el culo al aire a sus superiores por una buena noticia o por un análisis que ofrezca al público un rayo de luz sobre la siempre oscura realidad. Un periodista de verdad no tendría ningún problema en adaptarse a los nuevos canales de comunicación, al contrario, tardaría pocos días en aprovechar las ventajas que estos le ofrecen. Un periodista de verdad no permitiría el mangoneo en su trabajo, por muy poderosos que fuesen los mangoneadores. En definitiva, un periodista de verdad, si de verdad existiera, habría sido la mejor triaca en la crisis del periodismo. Continúa leyendo Periodistas de mentira

El mito de la autonomía educativa

Aun a sabiendas de que en cuanto se menta la bicha salen a relucir los consabidos calificativos de neoliberal, colectivista, facha, rojo o adorador de Wert, y, con ellos, los fantasmas del Estado y del Individuo, las sombras de la pública y de la privada, esta mañana voy a hablarles someramente del mito de la autonomía de los centros educativos. Y lo hago, sobre todo, porque me da la gana, pero también porque las vacaciones no han conseguido cambiarme y continúo con mi tole tole de trascender el debate ideológico en esto que aún algunos nos empeñamos en llamar enseñanza.
Continúa leyendo El mito de la autonomía educativa