¡Muera la Literatura!

Creo que ha llegado la hora de que los profesores de Literatura captemos el mensaje que los hacedores de la realidad educativa acaban de enviarnos con la decapitación pública de la Filosofía. En el mundo que estos llevan varias décadas creando no hay lugar para disciplinas que sean proclives al debate, a la crítica o al mero comentario. La escena es muy diferente y en ella hace tiempo que está prohibido todo aquello que no tenga ninguna aplicación social o que evite que el alumno sea empaquetado y servido en el mercado laboral que ya se tiene precocinado. España no puede permitirse que sus camareros, sus putas y sus guías turísticos hayan leído el Quijote, ni tampoco que sus médicos o sus ingenieros sean capaces de experimentar placer estético alguno, sentirse tentados por cierta curiosidad improductiva o, sencillamente, verse arrastrados por el diletantismo. Continúa leyendo ¡Muera la Literatura!

Discurso de graduación de 2º de Bachillerato

(Leído ante la indignación de los asistentes el 1 de junio de 2012, en el IES Los Cantos de Bullas)

Habéis querido que diga unas palabras en vuestro acto de graduación. A pesar de que me siento muy honrado de que hayáis pensado en mí, creo que no ha sido muy buena idea, porque seguro que os voy a fastidiar el acto, seguro que os lo echo todo a perder.

Yo debería aquí ser optimista, tendría esta tarde que insuflaros ese ánimo tan propio de veladas como la presente. Os debería decir que la vida es maravillosa, que podréis con todo si os lo proponéis, que el futuro es prometedor, que el futuro pertenece a los jóvenes como vosotros. Pero no. No puedo hacer eso. Os estaría mintiendo otra vez, y hoy quiero ser inoportunamente sincero con vosotros. Así que escuchad lo que tengo que deciros. Luego, si queréis me abucheáis o sencillamente pasáis de mí. Lo que prefiráis.
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La Historia ha muerto

Cuando hablamos de la muerte de ciertas disciplinas -las lenguas clásicas, la Filosofía, la Literatura-, generalmente olvidamos que todo comenzó con aquella quijada de asno que se hundió en el cráneo de la Historia y que, ya cadáver, la transformó en Ciencias Sociales. La asnada, que ya viene de la Primaria, donde aparece integrada en algo que recibe el difuso nombre de Conocimiento del Medio, alcanza en la Secundaria y el Bachillerato proporciones apocalípticas. En la taifa murciana que por ahora me paga el sueldo, los planes de estudio de la disciplina abarcan ese brumoso reino de fantasía que va de la Historia Universal y Regional, pasando por la Geografía física, política y económica, hasta la Historia de España; ocurriendo al final que los cráneos previligiados que han perpetrado el crimen someten a los alumnos a un cacao maravillao tan aberrante e inasumible que termina siendo, no solo odiado, sino automáticamente olvidado. La esotérica, la demencial lógica que guía dichos currículos provoca además que el estudiante tenga noticia de la Antigüedad o la Edad Media únicamente durante el primer ciclo de la ESO, que en 4º y en 1º de Bachillerato el programa, centrado en las épocas Moderna y Contemporánea, sea casi idéntico, y que en tan solo un curso -el último de Bachillerato- se imparta la totalidad de la Historia de España, desde Atapuerca a la actualidad. Continúa leyendo La Historia ha muerto