¿Qué coño podemos hacer?

Soy consciente de que este texto, resumen de otro mucho más farragoso que publiqué en el blog hace dos años, es completamente inoportuno, no por lo que dice, sino por el momento en el que está siendo publicado. En estos días de ruido mediático, cuando la mayoría cree que, para bien o para mal, España se halla ante el abismo del principio del fin del régimen, muy pocos, si pasan de los tres o cuatro primeros párrafos, verán en él algo de interés. Supongo que lo considerarán absolutamente desconectado de la realidad o, en el mejor de los casos, el plúmbeo bizantinismo de alguien que no llega siquiera a la categoría de intelectual de salón. El mundo, concluirán, va ahora por otros derroteros. Continúa leyendo ¿Qué coño podemos hacer?

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5 razones por las que mañana no iré a votar

1. Porque la fe, en una democracia, nada tiene que ver con la política. Así que yo, en esto de la política, sencillamente me esfuerzo en no caer en los brazos de la confianza ciega en alguien que me vende igualdad social, libertad de mercado, regeneración democrática u otros milagrosos crecepelos. Y digo confianza ciega porque no se puede llamar de otra manera al acto de votar a una lista de personas sabiendo de antemano que no hay ningún mecanismo legal que me permita presionar para que se cumpla el programa electoral del partido, o para desalojar a alguien que está mezclado en algún asunto turbio. Las leyes de mi país me impiden controlar a los concejales y a los diputados autonómicos que han sido elegidos, y me obligan a esperar cuatro largos años para intentar bajarlos de sus poltronas.  Continúa leyendo 5 razones por las que mañana no iré a votar

El bulevar de los sueños tontos

Si Étienne de la Boétie hubiera nacido en nuestra época, se habría visto obligado a introducir un capítulo en su famoso tratado sobre la servidumbre voluntaria donde se describiese el paradigma hispánico. Tal vez habría empezado aportando los datos de los treinta y nueve años de dictadura y de los catorce de felipismo, referencias estas que, bien articuladas, explican nuestra tendencia al tancredismo social. Pero creo que donde en realidad hubiera hecho sangre el franchute habría sido en la cuestión de las oportunidades perdidas y de la sorprendente maleabilidad del españolito que viene al mundo. Continúa leyendo El bulevar de los sueños tontos