La guardia roja de la Religión

No digo yo que uno no deba cabrearse por el nuevo currículo de la asignatura de Religión que el gobierno acaba de publicar en el BOE, ni que tampoco proteste por la desfachatez de que, a estas alturas de la civilización occidental, todavía siga vigente el concordato de 1979. Ahora bien, lo que me parece exagerado es esa histeria colectiva que suele arreciar cuando se mentan las bichas de la religión y de la escuela. Ahí es cuando todo se sale de madre.
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Los liberales y la enseñanza

Mentiría si dijera que nunca he podido comprender cómo los a sí mismos llamados liberales no solo acatan, sino que aplauden con las orejas los sistemas de financiación pública del sector educativo privado, cómo esa derecha que va de libertaria por la vida blinda los conciertos allá donde gobierna, aun sabiendo la flagrante contradicción que ello supone en su propio discurso. Lo comprendo, y muy bien además. Todos estos apóstoles de la libertad acatan y exigen los conciertos porque de liberales, en realidad, tienen lo que yo tengo de derviche girador. La derecha hispanistaní no ha sido jamás liberal, ha sido socialdemócrata (es decir, franquista), y, desde el principio de los tiempos, ha crecido a la sombra de la Iglesia, que es el lobby socialdemócrata por antonomasia que está detrás de la mayoría de los conciertos educativos. La enseñanza concertada, por tanto, un invento que el PSOE aprueba en 1985, es más estatista y prusiana que la enseñanza pública, pues en ella participa, además del Estado, toda la mamandurria que vive a su costa.
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La tensión

Un conocido se ha enfadado conmigo esta mañana porque me he negado a acompañarle a la reunión que Podemos organiza hoy en mi localidad. Hace dos días una compañera de trabajo casi me retira la palabra porque me atreví a llamar corrupto al rey recién abdicado. En esta gigantesca tertulia de casinillo que siempre ha sido España, a los que no hemos minusvalorado todavía la arbitrariedad del régimen político, a quienes nos atrevemos a advertir que aquí nadie lo ha herido de muerte, a los que vemos en todo lo que ocurre la sombra de la propaganda, nos están empezando a caer las del pulpo. Continúa leyendo La tensión