Hoy no será un día histórico

Sería más fácil enhebrar toda una caravana de camellos en el ojo de una aguja, que ver a Mas, Romeva, Junqueras y compañía proclamando la independencia desde el balcón de la Generalidad. Y no digo esto empujado por el irrefrenable patriotismo de las grandes citas históricas, sino porque estoy convencido de que precisamente el día de hoy no será tan histórico como los dueños del chiringo y sus adláteres mediáticos nos han hecho creer. Continúa leyendo Hoy no será un día histórico

Matar al padre

Sabino Cuadra, haciendo honor a su nombre y a su apellido, sube a la tribuna, se abre la camisa para mostrar el traje de superhéroe y hace trizas la constitución delante de sus señorías. Es de Amaiur, reconversión abertzale que tiene representación en el Congreso y que, como todos los demás partidos, recibe subvenciones de Papá Estado. Así que se podría decir que Sabino Cuadra, manque le pese, pertenece a la gran familia de los que chupan del bote. Es un hijo más; díscolo, sí, pero hijo al fin y al cabo, y sabe perfectamente que, aunque con su performance causará revuelo, Papá no lo repudiará nunca, ni siquiera lo desheredará.
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Por qué Artur Mas no quiere la independencia

Cada vez que Artur Mas pronuncia la palabraindependència”, una grieta aparece en los gruesos muros del Palacio de la Verdad de Braavos, cada vez que asegura que quiere a Cataluña fuera de España, miente como el bellaco que es. ¿Por qué? Porque la razón de ser del discurso separatista catalán reside en que este se halla intrínsecamente conectado a la existencia del enemigo opresor castellano. La lógica independentista es dependiente de “Madrit”; sin “Madrit”, Mas dejaría de ser Mas y Convergencia Convergencia. Si algo nos demuestra la historia del supuesto nacionalismo catalán es que, anclado como siempre ha estado en un medio burgués de industria y sacristía, espiritualmente nunca ha pasado de regionalismo parasitario, por más que en ocasiones la oveja se haya vestido con la piel de lobo separatista, e incluso se haya puesto a pegar tiros. Por eso Don Arturo, como buen parásito regionalista, no quiere la independencia, sino seguir siendo rescatado a cuenta del contribuyente hispanistaní, beber de los torrenciales ríos de leche y miel que procura la tensión territorial, y, ya de paso, esconder sus problemas con la justicia. Continúa leyendo Por qué Artur Mas no quiere la independencia

Política ficción

El molt honorable diputado Albert Mas (pariente de Artur Mas, quien fuera President de la ya extinta Generalitat catalana) también pertenece a CiU. En las últimas elecciones legislativas, tras una segunda vuelta, y espoleado por la promesa de no jurar la Constitución si era elegido, ha obtenido la victoria en la circunscripción electoral uninominal de la ciudad de Tarragona donde se presentaba, por lo que será nombrado diputado de la Asamblea Nacional. Sabe que ante sus electores (que aún anhelan fervientemente el advenimiento de la patria catalana) debe cumplir su principal promesa electoral si no quiere arriesgarse a que, en menos que canta un gallo, revoquen su nombramiento y lo devuelvan a casa, como ya ha ocurrido en alguna ocasión con otros diputados electos. Continúa leyendo Política ficción