La ola

Los profesores estamos montados en una gigantesca ola y aún no nos hemos dado cuenta. Viajamos a toda velocidad hacia un futuro incontenible, cuyos rasgos ya se adivinan en el horizonte, pero todavía albergamos la ilusión de que en realidad estamos en el final de la marejada, a punto de regresar a la calma chicha en la que tan a gusto hemos prosperado durante las últimas décadas. El morrazo será progresivo para evitar traumas, pero será, vaya si será. Y después, cuando busquen nuestros restos en los acantilados, nadie podrá reconocer lo que un día fuimos, porque lo que encontrarán será algo completamente distinto. Continúa leyendo La ola

Anuncios

Hoy no será un día histórico

Sería más fácil enhebrar toda una caravana de camellos en el ojo de una aguja, que ver a Mas, Romeva, Junqueras y compañía proclamando la independencia desde el balcón de la Generalidad. Y no digo esto empujado por el irrefrenable patriotismo de las grandes citas históricas, sino porque estoy convencido de que precisamente el día de hoy no será tan histórico como los dueños del chiringo y sus adláteres mediáticos nos han hecho creer. Continúa leyendo Hoy no será un día histórico

Matar al padre

Sabino Cuadra, haciendo honor a su nombre y a su apellido, sube a la tribuna, se abre la camisa para mostrar el traje de superhéroe y hace trizas la constitución delante de sus señorías. Es de Amaiur, reconversión abertzale que tiene representación en el Congreso y que, como todos los demás partidos, recibe subvenciones de Papá Estado. Así que se podría decir que Sabino Cuadra, manque le pese, pertenece a la gran familia de los que chupan del bote. Es un hijo más; díscolo, sí, pero hijo al fin y al cabo, y sabe perfectamente que, aunque con su performance causará revuelo, Papá no lo repudiará nunca, ni siquiera lo desheredará.
Continúa leyendo Matar al padre

La Educación Física es una “maría”

Esta mañana he mantenido una animada charla con un buen amigo mío, profesor de Educación Física, acerca de su asignatura. Todo ha venido a raíz del tema de las reválidas que dentro de un año la LOMCE implantará en la Secundaria y el Bachillerato (se supone). El hecho de que esté previsto que su materia quede excluida de esos exámenes ha suscitado una reflexión acerca de la presencia y la importancia de la Educación Física en el sistema educativo. Lejos de la monserga buenrollista que concibe su materia como una vía para el desarrollo personal, la vida saludable y bla, bla, bla, mi amigo, muy sensatamente, ha aportado una explicación que a mí me parece indiscutible: la Educación Física no tiene el peso que se merece porque, básicamente, es considerada una “maría” por todo el mundo, y ahí están incluidos también los profesores de Educación Física.
Continúa leyendo La Educación Física es una “maría”

Por qué Artur Mas no quiere la independencia

Cada vez que Artur Mas pronuncia la palabraindependència”, una grieta aparece en los gruesos muros del Palacio de la Verdad de Braavos, cada vez que asegura que quiere a Cataluña fuera de España, miente como el bellaco que es. ¿Por qué? Porque la razón de ser del discurso separatista catalán reside en que este se halla intrínsecamente conectado a la existencia del enemigo opresor castellano. La lógica independentista es dependiente de “Madrit”; sin “Madrit”, Mas dejaría de ser Mas y Convergencia Convergencia. Si algo nos demuestra la historia del supuesto nacionalismo catalán es que, anclado como siempre ha estado en un medio burgués de industria y sacristía, espiritualmente nunca ha pasado de regionalismo parasitario, por más que en ocasiones la oveja se haya vestido con la piel de lobo separatista, e incluso se haya puesto a pegar tiros. Por eso Don Arturo, como buen parásito regionalista, no quiere la independencia, sino seguir siendo rescatado a cuenta del contribuyente hispanistaní, beber de los torrenciales ríos de leche y miel que procura la tensión territorial, y, ya de paso, esconder sus problemas con la justicia. Continúa leyendo Por qué Artur Mas no quiere la independencia

Burocracia

Cuando cambia una ley educativa, cambia también el lenguaje que se utiliza para describir la realidad. Entiéndaseme, la realidad continúa siendo exactamente la misma, pero la germanía de las nuevas leyes intenta que no lo sea, convencido el legislador, como el chamán de otras épocas, de que las palabras pueden influir en las cosas. O séase, que si por ejemplo me invento términos como “competencias clave” o “estándares de aprendizaje” (que es la moda lomciana ahora mismo), de repente tiene que surgir ex nihilo algo que sea una “competencia clave” o un “estándar de aprendizaje”, perlas que siempre estuvieron ahí, por supuesto, pero que solo la mente clarividente (y nunca lo suficientemente reconocida por el vulgo) del pedagogo áulico que asesora al politicastro de turno ha podido descubrir para la posteridad. Aunque, como todo el mundo sabe, tales “competencias” y “estándares” sean igualitos que aquellas otras ocurrencias que la LOE y la LOGSE llamaron respectivamente “competencias básicas” o “criterios de evaluación”.
Continúa leyendo Burocracia

Emoción pública

Desde que vi por primera vez la foto de Aylan Kurdi, el niño muerto en la playa, llevo días sin pensar. Ha sido como si todas las ganas de armar un discurso que mostrara a la gente lo que pienso se me hubieran ido por el desagüe. Bueno, sí, en realidad he estado pensando, pero solo cosas absolutamente irracionales, si se me permite el oxímoron, ocurrencias movidas por la tristeza y la rabia. Por ejemplo: he pensado que aquella criatura podría ser mi hija y que nadie merece sufrir tanto como deben de estar sufriendo sus familiares. O sea, más que pensar, he sentido.
Continúa leyendo Emoción pública