Los dueños de las palabras

Primero están los dueños de las palabras y luego el resto de los mortales. Primero están los que, como diría Max Estrella, tienen derecho al alfabeto, después todos los demás. Pero los dueños de las palabras ya no son poetas, ni siquiera ostentan una cultura elevada o poseen una inteligencia superior. Simplemente están ahí, en el bucle de la oligarquía hispana, y tienen acceso a la cámara de televisión, al trending topic, a la página impresa. Y también al lenguaje. No inventan palabras nuevas, sino que adelgazan las que ya existen y las convierten en tristes artefactos monosémicos que el vulgo, es decir, nosotros, suele asumir y hacer suyos con piadoso fervor. La poesía ha muerto; larga vida al eslogan político. Continúa leyendo Los dueños de las palabras