Los grandes editores se arruinan

Pues qué quieren que diga. Que se jodan. No se me ocurre otra cosa. Ahora toca apretar el culo y recoger todo lo que llevan años sembrando: mala literatura, libros que son como huesos osteoporóticos, autores superventas cuyo único mérito es tener un negro que les junta las sílabas de las palabras, precios amañados, negación del talento (sobre todo si este no se ha hecho con un nombre todavía), corrupción en los concursos… Si tuviera ganas seguiría enumerando los pecados cometidos por un gremio que en muy contadas ocasiones ha respetado a sus clientes. Si tuviera ganas y si me importase, claro. Porque en realidad lo que hayan hecho me la trae al pairo. Allá ellos con su negocio. Yo seguiré nutriéndome de ediciones de segunda mano y de las ferias del libro de ocasión. Continúa leyendo Los grandes editores se arruinan