La universidad de Wert

No solo de pasta viven el Estado, los agentes políticos y las élites empresariales que se arriman al querer. También necesitan programas a largo plazo para mantener en pie el chiringuito. Así que ante la nueva ocurrencia del inefable Wert, que pretende reducir la duración de los Grados a tres años y aumentar la de los Másteres a dos, sería conveniente que no se sobrevalorasen demasiado las explicaciones que redundan en el afán recaudatorio y antisocial del nuevo decreto ley. Quizá habría que aplicar por enésima vez la lupa que más nos gusta aplicar por aquí: la de la estrategia y la conspiración. Veamos.

Uno de los mantras que animan la fundamentación teórica del Plan Bolonia es el de la formación permanente, amparado en documentos de organismos internacionales como la UNESCO (Aprender a ser, 1971; Informe Delors, 1996) o la propia UE (Estrategia de Lisboa, 2000). En todos ellos se anuncia, como nuevo axioma político, que los sistemas de enseñanza nunca podrán ofrecer conocimientos definitivos porque el continuo progreso del saber obligará al ser humano a formarse a lo largo de toda su vida. En otras palabras, puesto que la evolución del conocimiento (en realidad un eufemismo del progreso tecnológico) se concibe como algo vertiginosamente fugaz y altamente especializado, la formación permanente ya no dependerá de la persona (el autodidactismo no podrá abarcar el infinito caudal de nuevos conocimientos que esta etapa dorada de la historia humana nos tiene reservados), sino de los nuevos sabios seleccionados ad hoc, expertos todos ellos en esa tautología tan rematadamente banal que es ‘enseñar a aprender’. La necesidad, por tanto, de ‘educarse’ eternamente implica la necesidad previa de que alguien (Estado, instituciones privadas, coachers) nos ‘eduque’ para formar parte de un mercado laboral en perpetuo cambio y hacernos así más ‘empleables’. Lo que el Plan Bolonia constata es la evidencia de que, en el desierto de lo real, no importa lo que sepamos, sino la capacidad que demostremos para adaptarnos al cambio.

La prioridad por enfocar la carrera académica hacia la empleabilidad va unida a una estrategia menos confesable: ya que la esperanza de vida no cesa de aumentar en los países desarrollados, resulta necesario prorrogar los procesos de adquisición de conocimientos y mantener a los jóvenes durante más tiempo dependientes de instituciones que se han convertido en auténticas factorías de expedición de titulaciones.  Debemos despojarnos de todo prejuicio para llegar a comprender que es esto lo que realmente se pretende cuando se nos vende como un logro de las sociedades democráticas el mito de la educación permanente o de la educación a secas, y máxime teniendo en cuenta que esto es uno de los principales responsables de la mengua del nivel educativo en las diversas etapas. La formación permanente es una medida social que divisa un objetivo en el horizonte: la eternización de la tutela sobre la sociedad civil y, por ende, su silencioso y pertinaz desmantelamiento.

Así pues, ¿qué se persigue con el nuevo plan de Wert? Pues, aparte de sacar la pasta al estudiante, intentar mantenerlo en el sistema durante más tiempo. Con el Grado convertido en un trasunto de los pleistocénicos BUP y COU, el Máster será ya de obligado cumplimiento y, lo que es más importante, no servirá para cribar a nadie. Solo los Másteres más caros o las titulaciones superiores como el Doctorado lograrán que unos cuantos se diferencien de la grey. Así que dentro de pocos años, de continuar esta tendencia, España tendrá superávit de doctores y el panorama será entonces similar al que nuestro ejército presentaba a principios del siglo pasado, cuando llegó a haber casi más oficiales que soldados rasos.

Y si esto ocurre algún día, a buen seguro que nuestra “docta” sociedad será vendida como el resultado más notorio de un sistema que triunfa. Eso sí, con alumnos cuarentones.

Anuncios

Publicado por

David López Sandoval

Profesor de Lengua Española y Literatura

3 comentarios sobre “La universidad de Wert”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s