Nuevos ritos de paso

Empieza el Estado por la familia, sometiéndola a la esclavitud de los dos sueldos que la propaganda vendió en su día como uno de los avances sociales más importantes. Las tardes de los niños están llenas de inglés, de tenis, de academia musical, de todas esas prolongaciones hasta la noche del falansterio diario, pues en pocos hogares suele haber algún padre (que no esté en paro, por supuesto) antes de las ocho. Concluye luego su trabajo desecando las ciudades, drenando sus calles a golpe de ordenanza. Instituye fechas para la espontaneidad y lugares para la demencia. Reglamenta los exorcismos de fin de semana estableciendo botellódromos, macroconciertos, fiestas organizadas donde no cabe un alfiler.

Todo esto acude a mi cabeza cuando escucho la queja de una antigua alumna. Está terminando Bioquímica y esta mañana acaba de salir de una charla donde se le ha pintado un porvenir bastante tétrico. El conferenciante, presidente de no sé qué asociación de investigadores, se ha desmelenado ante el respetable y ha avisado: antes de los treinta y cinco años, como mínimo, nadie espere desengancharse del alma máter. Y, sin embargo, a pesar de que el espejismo del final se le ha deshecho entre los dedos, aunque acaban de denegarle la condicional hasta dios sabe cuándo, veo a quien fuera mi alumna tranquila y confiada, como si en realidad le hubiesen dado una buena noticia.

Los primeros veintidós años de su vida los ha pasado en el estómago de Leviatán. Allí, para moldear su presente y hacerle desear un único futuro, este le ha estado fabricando simulacros de los lugares que al mismo tiempo hacía desaparecer. Mientras la familia se iba desdibujando poco a poco, los colegios e institutos la educaban “en valores”. A medida que se le prohibía todo aquello que no era obligatorio, la universidad regulaba su ocio hasta el delirio. Y ahora que parecía que por fin había terminado, que la suerte estaba echada, se acaba de poner en marcha la sórdida estrategia de la superinflación de titulaciones (grado, máster, doctorado, postdoctorado…) que se van devaluando poco a poco con la excusa demagógica de que el conocimiento ha de ser democrático. Trece años más de tutela ante los que, sin dejar nada al azar, mi antigua alumna, que no conoce otra cosa, respira aliviada, pues sabe que seguirá dependiendo de las entrañas del Estado.

Y yo, que provengo de una época en que las instituciones educativas aún no habían colonizado los hogares y las calles; que casi todo lo que conozco se lo debo a la biblioteca familiar y a fervorosas sesiones de lectura hasta las tantas; yo, que he aprendido más lecciones entre las piernas de la noche que en todos aquellos años encerrado en un aula, no puedo evitar que me aterrorice esta confianza ciega en el interminable, aburridísimo y castrador rito de paso que es la vida ahora. No puedo evitar sentirme cada vez menos de este mundo.

Anuncios

Publicado por

David López Sandoval

Profesor de Lengua Española y Literatura

2 thoughts on “Nuevos ritos de paso”

  1. Uno se pregunta si Marchesi, Coll & Cia. no vendrán de familias ganaderas porque lo que estos pájaros alumbraron ha acabado pareciéndose a un sistema de estabulación humana. Es normal que esos mismos criterios ganaderos hayan acabado imponiéndose en la universidad, sobre todo si consideramos que la índole de la inmensa mayoría de los rectores españoles es muy similar a la del “figura” que tenéis en la universidad de Murcia, entre otras cosas, un auténtico chaquetero compulsivo. Además ¿que iba a hacer el sistema con tanto dummie aprobado a golpe de decreto y truculencia? Se ha llegado hasta a ponerles a las criaturas una canción de Andy y Lucas como comentario de texto..
    Creo que ya casi resulta oportuno ponerse conspiranoico pues uno de los efectos colaterales de esta nauseabunda situación será que las parentelas del batallón de malnacidos que tiene las riendas de la educación van a ser los reyes del mambo del mercado laboral. Y si les falla el curriculum, siempre podrán tirar de la agenda de contactos de papá.
    No quisiera ser irrespetuoso pero el nivel de los alumnos que van llegando es lamentable. Alguno se ha acercado hacia mí pidiéndome que le descifrara un parrafito con alguna que otra oración subordinada. A veces cambio impresiones con ese tipo de alumnos que se matriculan ya mayores, bien entrados en la treintena y hasta cuarentones (ya saben: EGB, BUP, COU…) y se sienten como los tuertos en el país de los ciegos. En un post hablabas de un Nüremberg intelectual. Mi sueño es todavía más irrealizable: esta gentuza se merece que Ibsen y Buero Vallejo resucitaran y los inmortalizaran en una obra.

  2. Alguna farsa típica de la Commedia dell’Arte es lo que se merecen, con su Pantaleones, su Capitanes y sus Arlequines, que los hay y muchos.

    Yo hace tiempo que trato de soportar mi conspiranoia con cierta dignidad, aun a riesgo de que me tachen de todo (lo peor que me han llegado a decir es que “me como mucho la cabeza”), y soy de la opinión de que esto forma parte de un plan maestro en el que se persigue la estupidización general estabulando, como bien dices, el ganado, no hasta los 16 años ni hasta los 18, sino más allá de los 22, pues el Grado, de hecho, es un trasunto de los pleistocénicos BUP y COU. Luego el Máster, ya prácticamente de obligado cumplimiento, y dentro de poco el Doctorado. Seguro que te reirás de mí, pero estoy convencido de que, de aquí a unas pocas décadas, España va a tener superávit de doctores y el panorama será similar al que nuestro ejército presentaba a principios del siglo pasado, cuando llegó a haber más oficiales que soldados rasos. Me juego el cuello a que nuestra “docta” sociedad será vendida como el resultado más notorio de un sistema que triunfa.

    Blanco y en botella, Rafa, y, si no, échale un vistazo a esta noticia:

    http://sociedad.elpais.com/sociedad/2014/02/04/actualidad/1391531518_829611.html

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s