Un periolisto

Si hay alguien que me desespere más que un periodista cortesano tipo Marhuenda, es un periolisto. Aunque ambos formen parte de la fiel infantería del régimen, aunque los dos se cuadren ante sus patronos políticos y empresariales, las formas, el alcance mediático de su trabajo y, sobre todo, la capacidad de persuasión que poseen, establecen sutiles diferencias entre ellos. Para empezar, mientras que el primero, el cortesano, asume su personaje con la pachorra de quien no teme a nada porque el mundo está bien hecho (gracias a los servicios prestados tiene a buen recaudo tanto la soldada presente como el futuro retiro), el otro se nos muestra con la vitola de la autonomía profesional y suele ir de periodista bocazas que no se arredra ante nadie. Para terminar, si bien a ambos se les suele ver venir desde Tombuctú, el periolisto se esmerará en ser mucho más didáctico en sus argumentos, pues le pagan para persuadir a la opinión pública de que su integridad personal y su independencia profesional le han empujado inevitablemente a abrazar cierta ideología, o sea, que es rebelde porque el mundo lo ha hecho así.

Periolistos, de uno y otro bando, hay bastantes en España, pero uno que viene destacando desde hace tiempo es Jordi Évole, quien con su Salvados se ha convertido en la referencia del periolistismo de izquierdas (por supuesto, también existen los periolistos de derechas; otro día hablaré de ellos). Salvados viene a ilustrar a la perfección cuáles son las reglas básicas del periolisto estándar: egocentrismo periodístico, tendenciosidad ideológica, remoquete que siempre apunta al otro bando, uso de consignas fácilmente reconocibles por los que visten los colores del equipo, aparente atrevimiento y descaro que jamás exceden los límites de lo políticamente correcto e insistencia machacona en la independencia del periolisto en cuestión. A todo ello habría que añadir el hecho de que, haga lo que haga, jamás destapará las vergüenzas del sistema, característica esta que lo convierte en un agente mucho más peligroso que el típico cortesano. Si se dan cuenta, la cortesanía de Marhuenda (por seguir con el ejemplo) es algo aceptado por el público, como lo eran los roles de los personajes de la Commedia dell’Arte, pero Jordi Évole quiere jugar a la ambigüedad, no siendo extraño que muchas veces salte a la arena en plan gladiador fingiendo hacerle pupita a alguno de los suyos. El procedimiento y el objetivo siempre son los mismos: en las preguntas aparentemente complicadas vienen implícitas las respuestas que tú tienes que dar; hazlo así y aparecerás como un político valiente, capaz de someterse a mi agresivo tercer grado.

La Operación Palace ha sido, sin duda, la cima profesional de Évole. No solo ha conseguido sentar a media España frente al televisor e incendiar las redes sociales, sino que también ha logrado desviar la atención de manera magistral. Tanto es así que hoy el debate suscitado se centra en si el programa de ayer fue una obra maestra estilo Orson Welles, o si por el contrario jugó de manera torticera con la credulidad de los espectadores. Muy pocos, sin embargo, comentan el verdadero quid de toda esta farsa, el único objetivo que el periolisto number one de la progresía buscaba: deslegitimar cualquier investigación sobre el 23-F que se aparte del consenso establecido a partir de 1981.

Desde luego, con este fake Évole se ha ganado los galones y quién sabe si hasta algún futuro puesto en el chiringuito de la cosa (ente) pública.

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Publicado por

David López Sandoval

Profesor de Lengua Española y Literatura

21 thoughts on “Un periolisto”

  1. Fue una gran película, como todas las que se realizan tras el género del periodismo. Solo que en esta se aclaró que era ficción.

  2. En este país es deporté nacional criticar todo lo que se sale de lo establecido. Y un periodista con inquietudes y un punto de vista diferente es un vendido y un impostor cuando un periodista que va al debate con un partido político pagándole las dietas detrás es un señor periodista. Gracias a gente como ustedes tenemos el país que tenemos

  3. No nos engañemos. Aqui el que no se contenta es por que no quiere, Jordi Évole, la ha liado parda. Ha jugado al engaño y le ha salido de rechupete. Yo pienso que ha jugado con fuego. Este tema es parte de nuestra historia y con ella no se puede jugar como si estuvieramos contando cuentos, fueron muchos los que aquella noche lo pasamos muy mal para que ahora nos cuenten una milonga para entretenernos. Los resultados del 23 F cambiaron el ritmo y las condiciones de este pais. Quienes se han prestado al juego han caido en las mas horrenda de las traiciones, mentir a sabiendas de…no se merecen ningún respeto, mucho menos el periodista Évole que ha perdido para mi toda la credibilidad.

  4. Suscribo lo que dice YM. Tu sólo te descalificas, no creo que tu estupidez merezca ni una respuesta. ¿O buscas polémica para llamar la atención?

  5. Muy mal artículo, la autopsia te la deberías de hacer a ti y a tu manera de hacer crítica, pareces inspirado por la envidia que te suscita este periodista sin carrera, que es triste, no soy muy fan de Évole que conste. La crítica por la crítica ya está muy vista, esperaba un análisis profesional. Suscribo lo que dice YM.

  6. Nos está muy bien traído el debate en estos momentos de incertidumbre, así nos acercamos más los unos a los otros en esta España muy polarizada, ni son galgos, ni son podencos, es Evole el que lo ha conseguido y en sólo un programa, es lo único que me permite dejarle en buen sitio como periodista, pero por todo lo que se trató, el tema 23F no puedo aceptar que se utilize para tomarnos por idiotas, que ya sabemos que lo somos.

  7. La rabia que le tenéis a Évole todos los bloggers de pacotilla, sólo porque el ha llegado más lejos que vuestros ridículos posts y haciendo lo que él quiere: hacernos despertar. Dais pena. A ver si censuráis mi comentario. Periolisto eres tú por ir de listo criticando a un compañero que tiene mucho más éxito que tú

  8. Igual es que soy un frívolo pero a mí el fake me pareció muy divertido. Es la obra cumbre del periodismo progre. Garci diciendo que, cinematograficamente, quedaba mucho mejor que salieran por la ventana, Carrillo incumpliendo lo pactado, Flotats rechazado por Guerra y González…Aún me da la risa al acordarme. Negar que la ocurrencia de Évole es ingeniosísima es (salvando las distancias) como decir que Leni Riefenstahl no merece un lugar en la historia del cine por su ideología o que Federico Jiménez Losantos no es un tipo brillante y sumamente culto. Al Cesar lo que es del Cesar.
    Pero ya que estamos en un blog sobre educación, sería fantástico que se hiciera un documental que analizase las razones por las que los profesores de primaria son menos levantiscos que los de secundaria (nunca hubo un Deseducativos de primaria), ese sostenella y no enmendalla de los cerebros de la LOGSE y de toda la izquierdona rebosante de una inaudita granujería intelectual, el curiosísimo hermanamiento entre la ultraliberal pedagogia de las competencias y la de la escuela Nacional-Constructivista (tan progre y tan moderna ella). Quedaría muy bien intercalar imágenes de un hogar pijiprogre (un fastuoso loft muy feng-shui y muy minimalista) con un aya ayudando a la mamá con los deberes de los nenes mientras en otra secuencia una madre de la clase media ilustrada manifiesta indignada que esta hastá el mismísimo de tantos deberes y de la mierda de aprendizaje significativo; y que si no fuera por ella el futuro de sus hijos seria el de la proletarización y el analfabetismo funcional. Creo que habría para un interesante documental. Y creo que la Sexta no mostraría mucho entusiasmo en emitirlo.

  9. de nuevo un análisis incisivo y agudo de radiogramsci. habéis optado por la verdad, es decir, no por el éxito como Évole

  10. Pues yo de lo que estoy harta, pero muy harta, es de los periotontos, que en este país son legión.

  11. Hay que ver lo mal que sienta al ‘respetable’ criticar al Évole. Todo son insultos, ni un mísero argumento. Felicito al autor por su análisis.

  12. Yo creo que el producto es ingenioso y consigue hacer reflexionar sobre la manipulación de la información, lo que me parece estupendo. Tampoco hay que buscarle tres pies al gato. En realidad el 23-F es un mero pretexto. Y para nada creo que un programa como este condicione de ninguna manera que se sigan atando cabos sobre el hecho histórico. En realidad es un divertimento -inteligente, eso sí, cosa rara en TV- y así hay que tomarlo.

  13. Entiendo que Evole ha conseguido dejar claro un aspecto muy importante sobre los medios de comunicación: se nos puede manejar de forma tendenciosa. Todo lo demás es palabrería…. o ganas de generar tráfico de comentatrios en los blogs (otra forma de manejar…..)
    Siento diferir, pero este “artículo” me sobra, no aporta nada. Mas bien parece que el “periolisto” sea el autor de este artículo.

  14. Estoy ansioso por leer tu artículo de los periolistos de derechas. Estás tardando.

  15. Solo quiero hacer una pequeña reflexión, independientemente de que haya gustado mas o menos, a mi no me ha gustado, lo que me parece delirante es la explicación o escusas que presenta Évole a posteriori, “he tratado al público como adulto”, yo no lo creo, me imagino que a estas alturas cualquier adulto con una inteligencia estandar es consciente de que le mienten una y otra vez, yo al menos que me considero normalito en este sentido, lo soy. No necesito que me hagan una parábola para que me de cuenta del engaño al que me someten sistematicamente los medios de comunicación, lo que necesito es que me cuenten la verdad. De paso Évole cumple otra función, que cualquier investigación que destape algo sobre el 23 F , sea tratada como una bufonada mas.

  16. Jordi, que te parece si un día abordamos el tema del Sistema Público de Pensiones en Salvados? este es el ataque más duro que se está produciendo contra la sociedad Española, en un momento en que muchos pensionistas hacen de colchón a los problemas de sus hijos. Porque las empresas y el capital pide tanto garantías jurídicas de los estados hacia ellos y nadie pide esas mismas garantías jurídicas al estado, respecto de sus ciudadanos? si el Estado incumple el contrato con los ciudadanos, en este caso los pensionistas, porque no se puede incumplir el contrato de una hipoteca, de una vivienda, por la que actualmente se paga el triple de su valor en el mercado?

  17. Coño! es la 1ª vez que veo el Évole con chaqueta.
    Y si hay “algo” de verdad en todo ese largo documental del “Palace”, que por cierto fué donde se reunió Niceto con Maciá aquel verano del 31? Por que no olvidemos que seguimos en una dictadura.

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