Hasta la polla

Se llama A., tiene catorce años, cursa segundo de Compensatoria y está hasta la polla del instituto. Antes era el grano en el culo de cualquier profesor que tuviera la desgracia de cruzarse en su camino, pero desde que lo separaron de su hermano gemelo, su comportamiento ha mejorado. Ahora  es un autómata, un pedazo de carne. En mi clase no dice ni mu, se sienta en la última fila y se queda mirando a las musarañas. Si yo no le digo que saque la libreta, A. no saca la libreta; si yo no le digo que copie un enunciado, A. no copia el enunciado; si yo no me acerco a su mesa y me quedo esperando que mueva el bolígrafo sobre el papel, que respire, que viva,  A. no escribe, no respira, no comienza a vivir. Ninguna expresión en su rostro que no sea la de un profundo, insondable, infinito aburrimiento.

El año pasado asistía a clase todos los días, pero este curso ha comenzado a faltar. Antes tenía el aliciente de liarla parda junto a su hermano. Ahora ni eso. Hay semanas enteras en que no le veo el pelo. Sus ausencias traen de cabeza a la PTSC (profesora técnica de servicios a la comunidad), que es quien lleva el seguimiento de los alumnos que se hallan en riesgo de abandono escolar. Hemos hablado con él muchas veces, le hemos ofrecido todos los argumentos habidos y por haber, y siempre hemos obtenido el mismo silencio por respuesta, la misma mirada que expresa, sin decirlo: tíos, dejad de comerme la cabeza, por favor.

La pregunta del millón, a comienzos de este curso, era qué hacía A. cuando no venía a clase. Si alguna mañana le daba por asistir, lo sacaba al pasillo y lo sometía al tercer grado. Confieso que su exasperante pasividad y esa especie de desafío autista me cabreaban y me desarmaban a la vez. Un día la PTSC descubrió al fin cuál era el secreto mejor guardado del chaval. Resulta que el absentista A., en vez de dedicarse al gamberrismo, a la delincuencia o al tráfico de drogas, acudía al taller de coches de su tío y le ayudaba en lo que podía. Cuando me enteré, le pregunté si aquello le gustaba, y me contestó que no solo le gustaba, sino que era lo único que le gustaba. A., con catorce años recién cumplidos, acababa de tirar así, de un elegante manotazo, todo el castillo de naipes de la enseñanza obligatoria española.

Sin embargo, no nos engañemos. A. es un caso perdido, al menos según los parámetros de un sistema que confunde educación obligatoria con escolarización obligatoria, y que se esmera en cumplir con las estadísticas nacionales e internacionales de absentismo sometiendo a los alumnos, a las familias de los alumnos y a los profesores de los alumnos a una delirante fiscalización. A. es un caso perdido porque el régimen penitenciario en el que se ha convertido la enseñanza en España le impide aprender un oficio cuando a él le dé la gana, labrarse poco a poco un futuro de manera autónoma y sin el ojo omnipresente del Gran Hermano estatal. A. es un caso perdido, en definitiva, porque ya lleva la marca del absentista en su uniforme de presidiario y será procesado, empaquetado y servido a los protocolos que, con el consabido mantra de la integración en el aula, en realidad pretenden convertirlo en un condenado al aburrimiento durante dos años más.

El otro día pasó por la sala de profesores un liberado de CC.OO. que empezó a echar pestes de los (inexistentes) programas de cualificación profesional temprana. ¿Sus razones?, que eran segregadores (por todos es sabido que aprender un oficio es segregador) y que atentaban contra la igualdad de oportunidades. Mientras lo escuchaba pensé en A. y en todos los A. que en esos instantes vegetaban en las (j)aulas de media España esperando cumplir los dieciséis años.

Pensé que yo, como ellos, también estaba hasta la polla del instituto.

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Publicado por

David López Sandoval

Profesor de Lengua Española y Literatura

51 thoughts on “Hasta la polla”

  1. Pingback: Hasta la polla
  2. David, aunque sea lo mas obvio que pueda decir, yo también estoy hasta la polla y algo mas

  3. No es un problema siquiera Hispanistaní. Es un problema de Occidente en general. Es muy corriente ver que cuando algo no funciona (es más, que probablemente no haya funcionado nunca, lo que pasa es que las condiciones socioeconómicas de otras épocas no eran comparables) se busca echar culpas y no poner remedio. En general, la enseñanza necesita una urgente aplicación del método científico. Nació para lo que nació (en realidad se sigue adoctrinando más que enseñando), no se enseña ni a leer, ni a razonar, ni a pensar, se encierra a gente que deberia estar saltando y corriendo y se les llena la cabeza de tonterías y casi no se les enseña lo único que cabría enseñarles. Tampoco es cosa de echarle la culpa a los profesionales: hacen lo que se supone que se debe hacer. Ni es de llevarse las manos a la cabeza: la “sanidad” del siglo XVIII era un horror. Espero que algun día la enseñanza cambie lo mismo. Y por cierto, no lo hará nunca mientras no sea personalizada. Las tallas únicas y los uniformes sólo valen para ir en batallón.

  4. Que le guste la mecánica no descarta que sus profesores sean unos cafres, con todos mis respetos a los cafres.

  5. Alucinado me quedo de que un profesor le de tan poca importancia al conocimiento. Así serán su clases si tanto se aburre A.

  6. Yo era como A. Ahora tengo 45 y afortunadamente todo ha ido bien y me gano bien la vida. Despues de todo aquello ahora soy Ingeniero. Supongo que ninguno de mis profesores de aquella época hubiera apostado nada por ello. Lo mio era la electrónica a la edad de A. En aquellos tiempos pude hacer FP y estudiar electrónica, que era lo yo quería. A partir de entonces todo fue mejor. Después quise seguir aprendiendo y terminé en la Universidad. También tuve la suerte de tener gente a mi alrrededor que se preocupó por mi y que me ayudó mucho.

  7. Tal vez el problema de A, es que es víctima de un sistema educativo rancio, arcaico, unidireccional que ha sido usado como arma política y moral durante prácticamente toda la historia contemporánea española.

    Éste panorama educativo es todo lo contrario a lo que debería ser: estimulante y motivador. Desde mi punto de vista el problema de A. no es que a los 14 años le moleste a los profes o no, su problema es que nunca ha tenido la educación, la guía, al fin y al cabo para poder elegir. No es que le queden dos años encerrado en un centro, es que lleva toda la vida.

    Por tanto difiero en el planteamiento: La solución de A. no es ser un niño analfabeto-mecánico, sin recursos educativos ni sociales suficientes para enfrentarse a su proyecto de vida. De esos creedme, ya hay millones.

    PD. El juicio de valor del último parrafo denota un sesgo político, que creo que está fuera de lugar en la línea argumental profesional y empírica bien expuesta.

  8. Ultimamente leo muchísimos comentarios de este tipo por internet de profesores renegados con el sistema educativo, de las pocas oportunidades, de la falta de motivación de sus alumnos, etc, etc.

    Simplemente, y desde mi máximo respeto y modesto punto de vista me gustaría comentar que muchos de estos argumentos simplemente me parecen un poco patraña, y ademas de la barata, de la fácil.

    Me gustaría decir para poder argumentar mi comentario que soy Licenciado en Ingenieria Industrial y Licenciado en Bellas Artes (lo cual puedo decir que he visto muuchos profesores).

    Soy de los que piensa que el sistema educativo y la calidad del profesorado en España (por lo menos los que yo he tenido el gusto de conocer) es pésima, de una calidad bajísima. De quien es la culpa?, ahí ya no entro.

    Pero dentro de esa calidad tan pésima, yo me encontré con un profesor que a día de hoy sigue siendo mi referente para muchas actitudes y acciones ante la vida.

    Yo desde siempre me encanto pintar, era mi pasión, y aunque siempre he sido un estudiante con unas nota excelentes, nunca me gusto estudiar la “teoría”, y muchísimo menos la técnica, yo siempre he sido mas de pasar a la acción. Vamos soy de los que piensa que uno aprende a nadar mojándose, no leyendo.

    Bueno, con este profesor yo me encontré en 3 de Bup y decir que estudie la Ingenieria Industrial gracias a la pasión que me inculco por la física, en especia la mecánica (quiero destacar que primero estudie Ing. Industria antes que Bellas Artes que era mi pasión primaria).

    Daba las clases como queria. Se saltaba el temario como le salia de los … (motivo por el cual estuvo varias veces avisado y amonestado), nos llevaba a la piscina municipal para explicarnos el principio de Arquímedes, para estudiar la fuerza de rozamiento nos llevaba a un descampao un poco inclinado y jugabamos al futbol, para estudiar la gravedad nos subiamos al tejado y lanzabamos globos de agua de distinto peso, y bueno, asi podia estar hasta mañana.

    La metodologia que tenia este hombre simplemente era increible, vamos que si fuera un artista, seria de otro tiempo.

    Y como méritos comentar que de los 19 alumnos de mi instituto que nos presentamos a la selectividad en fisica la nota mas baja fue un 7.2, si repito un 7.2 y a los 3 años vino un instituto americano a por el para soltarle un pastón y que diera clases como le saliese del alma, pero sin presiones de juntas de padres ni de consejos o concilios de profesores.

    Tanto yo, como mis 30 compañeros de clase estábamos deseando que llegase Física para ver que hacíamos ese día y eso no lo logro el apasionante mundo de la fisica (que en 4 de ingenieria fue cuando me convencí completamente que no me gustaba ni a mi, sino que en su día me gustaba la manera que tenian de trasmitirmela), sino aquel bendito loco cuerdo.

    En definitiva, en el mundo del profesorado hay gente como en el mundo del fútbol o en el de la arquitectura, gente mejor preparada y gente peor preparada, pero para todos aquellos que estén bien preparados les diría el proverbio chino ese que dice: Ante un problema no busques al culpable, encuentra la solución.

    Un saludo

  9. ¿Y si en vez de gustarle la mecánica se hubiese decantado por barrer suelos? Con todo el respeto a los barrenderos. ¿No sería mejor encauzarle y que al menos alcance un mínimo de competencias? Flaco favor se le hace dejandole abandonar la educación y permitiendole lanzarse a un mercado laboral en constante cambio con una educacion practicamente inexistente. Si se aburre , que se aguante, seguro que el 99% de sus compañeros también preferiría estar jugando. Y poco sensato veo que un enano de 14 años este ayudando en un negocio del tipo que sea, luego vemos a los niños de paises en vias de desarrollo con las manos destrozadas de trabajar y buena pena nos dá, y aquí con menuda alegria se desprecia una formación que resulta básica para poder vivir en sociedad .

    Como si no tuviesemos suficientes analfabetos funcionales, que mejor que facilitarles el camino y que en las proximas generaciones se polarize mas la sociedad.

  10. Deja mucho que desear el uso de expresiones barriobajeras en el título, así como para llamar la atención, dice muy poco de usted, pero haré como si no hubiese oído nada.

    Le diré que tiene mucha razón en lo que dice, que hay mucho complejo en este país (en Europa no) con eso de que unos estudien en la universidad y otros se dediquen a trabajar con las manos y sin pensar casi nada. Pero es la realidad: muchísimos humanos no quieren pensar de ninguna de las maneras, les ofrezcas lo que les ofrezcas y hayan nacido donde sea, estudien lo que estudien no quieren porque su cerebro está configurado para el fútbol. Y no hay nada que hacer. Ingenieros, filósofos, matemáticos que su única asipiración es que metan un gol hay a patadas. Ninguno de esos debería haber ido a la Universidad. Pero todo está mal, ¡qué le vamos a hacer!

    Esto viene de la idea de que todos somos iguales y que la sociedad nos corrompe, por eso el de CCOO, no se entera de que la naturaleza no dota a todos de la misma inteligencia, que no es cuestión de “oportunidades”, es problema genético, natural.

    Ese chico que se aburre en su clase lo más seguro es que en unos años lo tengamos haciendo filología porque en los dos años de escolarización quizá caiga con un profesor motivador, un speaker, y siga estudiando. Como la selectividad la aprueba todo el mundo… puede que en unos años lo tengamos dando clase en un instituto. El mundo habrá perdido un gran mecánico y habrá ganado un mal profesor. Y al salir de clase verá el partido.

  11. Me parece muy bien, que se dedique a aprender una profesión, mecánico si es lo que le gusta. Y que por ello renuncie a una educación que le pueda imbuir conocimiento, cultura, herramientas de desarrollo del razonamiento… Que solo sea una máquina, un autómata (otro) que simplemente sepa arreglar motores. Me parece estupendo, pero esa carencia educativa a la larga tiene consecuencias, para todos. Porque esos garrulos en potencia, que podrán ser estupendos mecánicos pero difícilmente podrán razonar de la manera que requiere la vida en comunidad, luego estarán en nuestras reuniones de vecinos, nuestros consejos escolares y decidirán las políticas que se nos aplican mediante su voto. ¿Queremos de verdad que los analfabetos penetren en esos espacios que son de todos, y participen en la toma de decisiones que a todos nos afectan?

    Yo, desde luego, prefiero que aquello que me afecta lo decidan personas con la mayor formación intelectual posible. Si quiere dejar el colegio estupendo, pero igual habría que pensar si un ciudadano que voluntariamente renuncia a una formación esencial para la vida en comunidad debería disfrutar de los mismos derechos que otro que prefiere tomarse el esfuerzo. Actos y consecuencias.

    Y sí, no se puede generalizar, y casos como lo que describo ya se dan. Estoy teorizando sobre lo que podría traer llevar a la práctica lo que propone el autor del artículo.

  12. Casos como el que nos cuentas los hemos conocido todos los profes de secundaria.

    Recuerdo como mi “A.” particular a un alumno repetidor de 2º de ESO (llamémoslo R.) que, en mi primer año de docencia -hace ya diez años-, en un pueblo de La Mancha, me reventaba por sistema cada hora de clase. A mí y al resto de profesores, claro. El chaval tenía 14 años, chulería como para llenar dos tarros, y era carne de jefatura de estudios, amonestaciones, reuniones con el orientador… Mis compañeros decían que era una causa perdida, que disfrutaba siendo el centro de atención, que siempre había sido así… Y yo me lo creía.

    Un día, a principios del segundo trimestre, me quedé a solas con él al terminar una clase y, en vez de hacerle los cargos como habitualmente, se me ocurrió preguntarle por sus motivos, hasta que conseguí que verbalizara el motivo de su comportamiento, que en resumen era “Estoy hasta los huevos del instituto, no me gusta estudiar, yo lo que quiero es ser camionero como mi padre. ¿Por qué me obligan a estar aquí?”.

    En ese momento yo dejé de verlo como un enemigo y descubrí a la víctima de la maravillosa enseñanza obligatoria que le tenía preso. En un arranque de sinceridad, bajándome del pedestal de profesor en el que -como novato- tan a gusto me sentía, no tuve más remedio que decirle, obviando todo discurso políticamente correcto (el orientador me habría asesinado, seguro):

    “Chaval. Tienes razón. Esto es una mierda. Pero mira, hay una ley que nos da por culo a todos: a tí te obliga a venir, a tus padres a mandarte aquí y a nosotros a aguantarte. Y ninguno queremos hacerlo, pero es lo que hay. Y a todos nos quedan dos años. Intenta no joderte y no jodernos. Y en dos años serás libre. Si mientras tanto consigues aprovechar algo, pues mejor. Pero si no, al menos por tus compañeros, tus amigos, que algunos sí quieren estudiar… déjanos dar clase. Yo te prometo no volver a obligarte a nada si tú me prometes dejarme trabajar”.

    El chaval se quedó mohíno, y yo pensé que ni ese arranque de cruda sinceridad había servido para nada. Pero lo cierto es que desde ese día la cosa cambió bastante. Aunque, a mi modo de ver, el cambio no mejoraba la cosa para R… Él se convirtió en un mueble más del aula (al menos conmigo), salvo algún día que le daba por recuperar sus viejas glorias. De vez en cuando me dirigía a él para ver si despertaba algún interés. Pero en esos casos me miraba como diciendo: “¿En qué habíamos quedado tú y yo?”. Terminó el curso con todo suspenso, por supuesto.

    Yo cambié de centro y no volví a saber de él, hasta que hace un par de años, en una terraza de verano, se me acerca un tiarrón de veintipico años saludándome por mi nombre con una ilusión que yo, asombrado, no supe corresponder. No tenía ni idea de quién era.
    -¿No se acuerda de mí?.
    -Perdona, pero no caigo.
    -¡Coño, pues menudas montaba yo en sus clases: soy R.,!
    -Vaya, claro que me acuerdo… ¿Ya eres camionero?

    He de decir que yo esperaba un “no”. Que, metido dos años más en el engranaje del sistema, habrían conseguido hacer de R. un marginal. Probablemente un porrero sin oficio ni beneficio, dedicado a vegetar en “diver”, y luego en un módulo del programa de “garantía social” con la única ilusión en la vida de sacarle pasta a sus padres para ponerse hasta el culo el fin de semana… Pero no:

    -Sí señor. Camionero -noté su satisfacción al ver que me acordaba-. ¡Y un camionero de puta madre!.

    No hizo falta más que sellar con unas cañas la feliz conclusión de aquel pacto entre caballeros que selláramos años atrás y del cual R. me mostraba ahora orgulloso que también había cumplido su parte.

    Pero, por supuesto, no había por allí ningún pedagogo ni ningún político para enterarse del asunto.

  13. A los que tanto critican que haya que dejar a un niño dedicarse a una profesión si lo desea, sólo les comento que no todo el mundo tiene la inteligencia necesaria para aprender todo lo que queráis. Además, si todo el mundo tiene una carrera, que es lo que pasa ahora en españa, ¿Quiénes serán los mecánicos? ¿Quiénes barreran las calles? ¿Quiénes harán el pan?

    Luego la gente se alarma cuando leen que hay estudiantes con varias carreras limpiando retretes en bares. Alguien tendrá que limpiar los retretes, ¿no?. No todo el mundo vale para ser ingeniero, ni mucho menos todo el mundo quiere serlo. Qué menos que dejarles decidir por si mismo y no imponerles lo que ciertas personas quieran, porque eso, eso si que es crear borregos.

  14. En este mundo tiene que haber de todo… camioneros, ingenieros, limpiadores y médicos… todos somos necesarios; muchos de nuestros padres y madres no han estudiado bachillerato ni fueron a la universidad y han sacado a sus familias adelante, han trabajado duro, han ahorrado y nos han dado un futuro con su esfuerzo; parece ser que a nuestros políticos le da vergüenza que haya personas como nuestros padres!! se ve que lo mejor es tener a miles de personas con estudios superiores, cursos de especialización y otras tantas cosas que disfrutan día a día de su desempleo.
    Un águila es más bonita que una lombriz, pero hay que valorar cuál es más beneficiosa o simplemente saber que las dos son necesarias.

  15. Tengo un alumno este año en Educación de Adultos, veintipocos, trabaja y llega tarde a clase y con el mono puesto. Apenas sabe leer y escribir, pero es un tío simpático y voluntarioso. Un día, en un intermedio (aunque algún día en clase había ya comentado algo) echando un cigarro, me cuenta su historia. Por el instituto apenas aparecía y un día le dice a su padre que no quiere ir más. El padre le dice que se busque la vida y encuentre algo que hacer. Cuenta que se fue ofreciendo como aprendiz por todos los talleres del pueblo hasta que, cansado de que en todos le dijeran que no, a uno le ofrece ir a trabajar sin cobrar. Dice que estuvo un año entero yendo al taller sin cobrar un duro hasta que le planteó al dueño que tenía que empezar a pagarle. Estuvo en el taller un par de años hasta que le ofrecieron un trabajo de mantenimiento de maquinaria en otra empresa del pueblo. De esa pasó a la que está ahora, donde hace oficiosamente de jefe de mantenimiento.

    ¿Cuál es su problema? Que necesite, además de una titulación mínima, conocimientos teóricos para acceder a curso de especialización que le posibiliten trabajar con maquinaria más sofisticada. Y en esas está, intentando entender las ecuaciones, los problemas de aceleración, la estructura de la célula, las categorías de palabras o el verbo to be.

    Pero tiene una estabilidad laboral y conseguida no al margen del sistema, sino contra él (probablemente su padre tuviera que dar alguna explicación a los vigilantes del absentismo) y contra los sabios que diseñan la cosa.

  16. Es curioso… todos los profes que escriben tienen un A. (o un R. o un E… o lo que sea) que no quería estudiar, y por el que han asumido que tenía que pasar el tiempo muerto establecido (incluso leo que uno ofreció no tocarle las narices en clase y no mandarle ningún trabajo a cambio de que dejase hacer la clase tranquila).

    El sistema escolar es espantoso, que obliga a un crío estar en clase ¿no?

    Pero no he leído que ningún profe haya preguntado al individuo en cuestión ¿qué puedo hacer para que mi materia te resulte interesante?

    Si un niño no vale y se aburre… tiremos la toalla. Punto. ¿Para qué me voy a esforzar a presentar mi asignatura de otra manera que sea más interesante, práctica o haga pensar al alumnado? Náaa… mi asignatura es un rollo, pero si el alumno de turno se aburre y no quiere estudiar, no es que sea un tostón, interese lo mismo que la cría del berberecho salvaje (o sea, nada de nada) o yo mismo sea un muermo enseñando. No. Es que el crío está desahuciado y el pobre no vale para estudiar y está encerrado en un sistema que le “obliga”…

    Pues nada, oigan… sigamos así… la culpa de la sociedad y nosotros cruzados de mente. Quien no vale, no vale… da igual que pueda ser un genio no motivado. No. Es que no vale y adiós….

    Ya puedo esforzarme como madre para motivar a mis dos hijos… porque leyendo lo que leo creo lo último que encontrarán en la escuela es motivación, interés y nuevos horizontes… a no ser que sean tan mediocres como personas que den ganas de vomitar… lo que significará que como madre, he fracasado….

    Qué tristura de entrada, por dios…

  17. Conozco niños de preescolar (Ed. Infantil) que están hasta la polla de la Ed. Infantil. ¡Lástima que su tío el del taller no quiera críos zascandileando por su taller!

  18. No creo que esta entrada esté diciendo que el que esté desmotivado se tenga que salir. Yo creo que lo que hace es reivindicar que un chaval tenga el derecho a elegir en que especializar su formación. En ningún momento dice que tenga que ir a un taller, yo creo que justo lo que hace es denunciar eso, que no haya una escuela de profesiones y que los chavales tengan que irse al taller de su tío para disfrutar, aunque claro, luego te llega la gente y te compara críos de 5 años que están aprendiendo a hablar con chavales de 14 años que están aprendiendo materias más específicas que si lo que quieren es ser mecánicos o barrenderos no les van a hacer falta.

    Con respecto a los genios desmotivados, toda la razón, el profesorado tiene que luchar por detectarlos y reconducirlos, justo eso reivindica esta entrada en parte, creo. Lo que está claro es que si debiera haber “programas de cualificación profesional temprana”, que a mi parecer debería, también se debería mejorar los estudios para adultos, porque si tú eras mecánico de coches y ahora tienes que serlo de una máquina que requiere unos estudios, de alguna manera habrá que aprenderlo.

    No hace tanto, en este país la educación obligatoria era hasta los 14 años y a partir de ahí se podían meter en lo que antes se llamaba Formación Profesional y se formaban profesionales. En otros países de Europa se hace incluso antes, a los 12 o 13 y no se cae el mundo. No hay que tener miedo a elegir mal pues siempre se puede volver a introducir en el circuito académico. No son pocas las personas que conozco que después de haber elegido la hostelería por delante de un bachillerato años después se han hartado y han entrado a la universidad a base de sacrificio, eso si, voluntario, sin la carga de unos padres diciendo, “niño estudia”.

    Conclusión, motivar al alumno, si. Mejorar al profesorado, si. Obligar al alumno, rotundamente no. Ya está bien de tanta titulitis. Es tan digno el que trabaja en un asadero de pollos como el que trabaja de informático.

  19. Como profesor de secundaria, mis impresiones a medida que he ido adentrándome en este artículo han pasado del “qué hartos me tienen estos vagos, un pico y pala les daba” a la más profunda comprensión. Y es que siendo profesor (interino, no crean) de acceso a grado superior a veces se me olvida que hay miles de jóvenes encerrados en una jaula impuesta y de la que no saben cómo salir.

    Gracias por esto. Chapó.

  20. Aplauso para esta entrada. La idea estandarizada y políticamente correcta de que todos y todas valemos para todo y que la FP es segregadora ha hecho muchísimo daño y está profundamente enraizada dentro de los cargos importantes del profesorado, como se señala en el artículo. Los docentes de los másters de formación de profesorado (antiguo CAP) tratan de inculcar como si les fuera la vida en ello (y esto posiblemente sea cierto) que el sistema LOE/LOGSE es chupiguay, inclusivo y comprensivo (mala traducción desde “comprehensive school”) y ojito con quien se atreva a criticar esto (viva el pensamiento crítico, mientras no critiques mi pensamiento) porque entonces ya eres un acólito de Wert y un reaccionario autoritario. Hay muchos chavales que, como en el ejemplo, podrían estar mejor formados o, sencillamente, ser más felices si hubieran podido seguir un camino más acorde a sus características. Mi comprensión para todos los que nos hemos encontrado un A. como el del ejemplo de entre los muchos que hay, y mi apoyo a quienes, como ocurre en algunos comentarios aquí, abogan por una educación obligatoria con itinerarios porosos entre los que se encuentre una formación profesional temprana y de calidad.

  21. Una cosa está clara y el chaval ese, y muchos chavales, tienes toda la razón. Que si, que los estudios que van desde los 14 a los 16 es un tramo necesario y bla bla bla… bien, no digo nada, pero tal y como está planteado es un autentico coñazo. Que haya alumnos que pasan ese tramo sin mayor problema, bien, pero eso no quita para lo que he dicho antes, un autentico coñazo.

    Cuando yo era joven, el tramo de BUP y COU ya lo era, otro coñazo, unos los sacabamos y otros, tenian la posibilidad de que a los 14 años se iban y comenzaban una profesión en lo que antes era la FP1.

    De todas formas, al coñazo que supone una parte de la materia educativa impartida en ese tramo de edad, tambien hay que añadir el hecho de mucho vividor metido a profesor para vivir bien y que en realidad, le importa uan mierda el alumnado.

  22. Pues ahí va el comentario de otro profe; pero éste de ciclos formativos (lo que antes era la fp).
    Hace cinco años llegó a nuestro centro un alumno con 16 años a hacer un ciclo de grado medio (la mayoría de alumnos de estos ciclos suelen ser alumnos de 18 que no han superado la ESO).
    Aparentemente el chico había decidido igual que tu A. , que la escuela no le gustaba demasiado pero la informática si. A los pocos días nos dimos cuenta de que no era un alumno normal, así que no recuerdo muy bien en qué preciso momento -aunque sí la razón- pero solicitamos que le hicieran un test para medir su CI porque me parecía que no era normal, comentándole que tampoco se montase películas que no le serviría para nada (tan “sólo” para entender un poco el mundo que le rodeaba). Cuando se lo propuse su comentario fue algo como “a ver qué piensan mis padres cuando les cuente que de alumno normalcillo paso a que quieran ver si soy alumno de alta capacidad”. El resultado…..dió el máximo de lo que los test de los que disponían en mi comunidad Autónoma podía medir.
    Tras acabar el ciclo de grado medio tuvo que PERDER un año preparando el acceso a ciclo superior – en mi comunidad no se contempla la posibilidad de promoción automática entre ciclos-, afortunadamente es una persona con la cabeza muy bien amueblada y tras sacarla acabó el ciclo superior. Hoy está haciendo primero de carrera……..
    Lo que yo me pregunto es cómo es posible que en 13 años de escolarización obligatoria no se les hagan este tipo de pruebas a los chavales y cuántos de estos “fracasos” del sistema son alumnos extraordinarios que no alcanzarán su potencial y probablemente se frustrarán durante años porque el sistema no pone los medios para evitarlo y porque los profes somos un coñazo que repetimos una y otra vez cosas que ellos han entendido antes de que comenzáramos a explicárselo, probablemente se deberían plantear qué es la atención a la diversidad de una manera completamente distinta a la que se tiene hoy en día. ¿Qué pasa también con los alumnos a los que les cuesta un mundo entender los contenidos?…. los mandamos también a fp o mejor intentamos rebajar expectativas y adaptamos los contenidos a sus posibilidades o intereses…. si ya sé, pero es que no veo por aquí que nadie pida clases con menos alumnos ni mas profesores para atenciones a diversidad, pedagogos, orientadores…..y si, también he impartido clases en la ESO, PCPI, diversificación,….

  23. El problemas de que estés hasta la polla no es culpa de tu profesor ni del sistema, es culpa tuya y sólo tuya, el sistema es mejorable y los profesores podrían ser como el que dice un comentario anterior. Pero verás que en la vida te obligan a hacer muuuuchas cosas aburridisimas, sea de un jefe, de un cliente o de tu madre, y será así hasta que mueras, si tienes cierta mentalidad pro activa y emprendedora puedes bajar el porcentaje pero siempre, siempre harás algo aburrido… Jodete o disfruta, tu elijes.

  24. El sistema lo que necesita son dos cosas:

    – Una buena reforma educativa que se la deje tiempo para dar sus frutos a medio/largo plazo,
    – Unos profesores implicados en la educación y no en vivir bien.

  25. Bravo. Hay un problema muy gordo en la educación desde la base la base de lo que se supone que es la enseñanza, lo triste es que nadie lo va a cambiar porque supondría un cambio enorme en el estado de las cosas.

  26. ¡Qué gracia me hace los que piensan que es culpa del profesor! Que no busca una manera más motivadora de dar sus clases. Se nota que no han pisado un aula hoy en día, un solo día les daba yo con ellos en clase con alumnos como A. y su visión cambiaría radicalmente. Es muy fácil juzgar lo que uno desconoce.

  27. A todos los comentaristas: agradezco, de verdad, sus comentarios, tanto los que se muestran en contra del artículo como los que están a favor. No puedo contestarles a todos individualmente, pero permítanme que haga algunas consideraciones:

    a) El caso es absolutamente verídico. Y no es la primera vez que me topo con él.

    b) Sé que algunos verían una intención ideológica detrás de lo que describo. Es algo ya habitual cuando se trata el tema de la enseñanza, y más en un país donde los partidos políticos y los particularismos de toda laya lo inundan todo.

    c) Soy profesor, y mi visión de la enseñanza se basa en los hechos y en la experiencia. El sistema educativo implantado por la LOGSE (y que ni LOCE, LOE o LOMCE suprimen), no solo ha fracasado estrepitosamente, sino que ha hecho mucho daño a lo que con un poco de cursilería se llama tejido social.

    Un saludo.

  28. Se puede decir más alto pero no más claro. Tenemos muchos A. en las clases que acuden porque están obligados haciendo imposible a los compañeros el poder seguir una clase e insufrible la labor del profesor. A quien dice que así de aburridas serán sus clases queda claro que nunca ha dado clase a ningún A. Porque a ellos nada les motiva. Es muy bonita la idea romántica de reconducir y motivar pero el que no quiere, no quiere y punto.

  29. El resultado de hacer un sistema educativo donde todo es para el alumno, pero sin el alumno, que no son personas en el sistema sino piezas que deben completar metas. Un sistema que es como el despotismo ilustrado: todo para el pueblo pero sin el pueblo, porque se le consideraba, mira tu, menor de edad, ignorante, incapaz de decidir por si mismo. Mientras no se de ese cambio de paradigma sobre el alumno, seguiremos así, produciendo A y los similares a A. constantemente.

  30. David, me encuentro con el mismo caso del Alumno A. En concreto es mi hijo. En contacto con servicios sociales, psicopedagogos, psiquiatras infantiles, etc.

    ¿Alguien sabe que se puede hacer en España con estos casos?

  31. La opresión de estar bajo las ruedas, el intento de aprender Zen o el arte del mantenimiento de la motocicleta. Yo antepuse jotas entre paréntesis en las aulas de cierta facultad :-).

    Gracias.

  32. Cambia A. por la M. de mi hijo de 15 años, repetidor de 3º de ESO y que también está hasta la polla, aunque no va a un taller de coches, sino que es dócil en el aula pero no aprueba, aunque luego te explica por qué él si votase lo haría por Podemos y cuáles son las ventajas e inconvenientes del pacto PSOE-Podemos o PSOE-Ciudadanos o lo que pase, y tenemos otro caso más. Y yo como padre y docente también hasta la polla del instituto y de mis compañeros que no se enteran de que así no pueden seguir, que estoy deseando que manden a tomar por culo programaciones, estándares de aprendizaje, contenidos de carrera superior y se centren en el alumno y en la “O” del acrónimo ESO, Enseñanza Secundaria O-BLI-GA-TO-RIA pero que tratan a su alumnado como futuros Premios Nobel. 25% de fracaso escolar es para hacérnoslo ver. Y la culpa es de TODOS, no solo del sistema, que hay mucho profesor que piensa que está enseñando a catedráticos

  33. Hola. Me ha gustado leer este artículo y las diferentes opiniones.
    Soy educadora familiar en el ámbito de servicios sociales. Nos derivan casos así de los institutos, por eso quería decir a David que quizás en su ciudad haya algún programa de familias. Cada persona tiene un contexto particular y no conviene generalizar. Lo que puede valer para uno, no sirve para otro. Si te puedo decir lo que hacemos. Primero estudiar el caso en coordinación con todos los implicados, menor, familia, centro escolar, salud mental, etc. para conocer la situación desde diferentes perspectivas y porque trabajamos en red. Se estudian posibles soluciones y se pone en marcha. Las soluciones pueden ser desde la reflexión con el niño si tiene capacidad, con los padres para reactivar su función parental,un cambio de centro donde no se sienta estigmatizado el niño si es el motivo o encuentre mas motivación, actividades paralelas estimulantes, apoyo en refuerzo escolar individual, etc.. y seguramente hay mas..pero por supuesto hace falta apoyo del centro escolar.
    Hoy mismo ha venido un chico de 13 años, simpático, reflexivo, maduro, con personalidad, tranquilo, super inteligente, que dice que quiere ser pescador como su abuelo y no necesita estudiar. Si hace falta mas adelante lo hará. Ha intentado ir al centro, pero se agobia mucho, no le motivan las clases o las formas que le trata algún profesor y acaba en jefatura o en expulsión y nervioso en su casa . Ha decidido que no merece la pena y es mas feliz así. Unos argumentos muy respetados y válidos, pero no nos podemos quedar ahí. Lo que hemos hablado se queda en confidencia. Cualquier camino puede servir para ser feliz, pero intentaremos que vea el instituto como algo mas, mejorar su comunicación social, motivación y empatía, sus posibilidades y potencial, los obstáculos en el centro y su familia, el sentido de las leyes, pero creyendo en el, respetando su decisión y por supuesto pescando con su abuelo.

  34. Los A., R., … siempre han existido, y existirán, en todos los sistemas educativos, y la obligación del propio sistema debería de ser ayudarles a encontrar, y facilitarles, el camino más acorde con sus intereses y aptitudes particulares.
    Creo que, hasta aquí, la mayoría estaríamos de acuerdo.
    Cuando ello no ocurre, unos culpamos a los profesores, otros a los propios alumnos, otros a las familias y otros al sistema….
    Pues muy bien, en mi humilde opinión, todo el mundo tiene una parte de la razón, pero nadie la tiene.
    Lo cierto es que cada cuál debería mirar más la viga en el propio, y no tanto la paja en ojo ajeno….
    Para mí la educación es un trabajo de equipo: familia, profesorado, alumno y sistema.
    Respecto a éste último, sólo diré que ¿alguien puede pensar que un sistema por muy bueno que sea, si no se le dota de los recursos necesarios, puede funcionar como estaba diseñado?…..
    No carguemos la culpas donde no son, y pensemos que la enseñanza individualizada, y la formación profesional son mucho más costosas (por alumno) que una enseñanza generalista.
    Y pensemos qué parte de culpa en el llamado fracaso escolar tenemos cada cuál.
    Un saludo.

  35. Sí. Muy buen artículo. Muy de acuerdo con esas reflexiones. Después de leerlo todo, a mí lo que me llama la atención es que nadie se plantee la necesidad de permitir las vías alternativas, la desescolarización, el homeschooling, el unschooling. Cada vez estoy más en contra de la imposición de un sistema (mal) llamado educativo y más a favor del respeto a individuo. Clamo por la protección del menor, uno de los pilares de nuestro Estado de Derecho; por la libre elección de las familias aparada en la Constitución; en definitiva, por derechos básicos, entre los cuales debería primar el de poder exigir una reforma desde los cimientos, una reforma valiente que se replantee los objetivos de la educación, las necesidades de la sociedad y, desde luego, las del individuo.

    España es uno de los escasos países de nuestro entorno en el que no están reconocidas esas posibilidades, ese derecho primordial a no acudir forzado a ningún centro de este “tipo penitenciario” en el que se exacerban tantas veces la violencia, la iniquidad, los malos hábitos… Me parece más lógico y menos decimonónico mirar hacia países como Francia, Bélgica, Portugal, en los que está regulada la educación fuera del colegio, incluso a Estados Unidos, en cuyas mejores universidades se disputan a los alumnos que han sido homeschoolers. En fin, viendo algunos comentarios me desanimo pensando que desgraciadamente queda mucho para que aquí pueda plantearse medio pacíficamente algo tan elemental.

  36. Tengo en casa un A, de 15 años que no soporta ir al Instituto, lo que conlleva pasotismo en el mismo y como resultado de ello ha repetido 1 y 2 ESO, acabando este curso con 2 expedientes por no querer participar en el aula, estudiar, molestar en clase, etc…, He luchado con el instituto, la consellería de educación, el inspector de colegio para cambiarlo de centro, tipo de educación y no he conseguido nada, simplemente expulsiones de 1 mes cada vez y así se quitan el problema de en medio.
    Reivindico que el profesor hace mucho, porque él ha tenido alguno que se implica y por consiguiente ha demostrado interés por la asignatura, participando y aprobándola en el curso.
    A día de hoy está en casa, totalmente desmotivado, esperando que pase el mes de expulsión para volver al centro y a la mínima que haga cuando vuelva, proseguiremos con las expulsiones.
    Esto es la pescadilla que se come la cola y el máximo perjudicado es el niño, una verdadera lástima.

  37. Isabel, Igual que en mi caso. Lo mismo de alguna forma deberiamos unirnos para tratar de sacar a la luz que estos problemas no son casos puntuales, sino que hay muchos casos. Y que se tienen que dar otras soluciones distintas a las de quitarse el problema de encima mandando a los chavales a casa.

  38. He leído algún comentario en el que dicen que “no todos son igual de inteligentes” y cosas así. Creo que no van por ahí los tiros. Yo soy profesora de sociales (una de esas asignaturas a la que los niños y los adultos le ponen morros) y también, como todos los profesores, tuve mi propio A. En mi caso era S., tenia 15 años y estaba repitiendo 3º de E.S.O. Cuando llegué (sólo estuve haciendo una sustitución dos meses), S. estaba sentado en el fondo de la clase, apoyado en la mochila durmiendo. Esa era su función. Lo primero que les dije cuando llegué es que yo no estaba allí para aburrirme, así que podían divertirse conmigo o sólo me divertiria yo. Despues de dos semanas, S. había ido avanzando filas hasta ponerse en la segunda (tampoco le pido más) y traía el libro a clase. Pero, y aquí entra mi demostración sobre la inteligencia, todos los profesores me lo habían vendido como un caso perdido que “no da”. Pues S. era capaz de definirte lo que le preguntases y, si te ponías tonto, decirte hasta la página del libro en la que estaba. Tonto, tonto, no es. Creo que el problema fue que ya, antes de empezar, me lo vendieron como un caso perdido, le quitaron su oportunidad.
    Y si esta chico decide no estudiar en la universidad, no será ni tonto ni analfabeto, pero obligarlo a estar en una clase y que no te encuentres un profesor en condiciones… eso es lo malo.

  39. ¡Pero qué queremos con esas edades! Yo tengo 50 años y hasta los 25 no sabía qué quería hacer o estudiar. Este chaval, por lo menos y parece que le gusta va al taller de su tío. Soy psicóloga y llevo adolescentes y con quién alucino es con los padres que pretenden que sus hijos de 14, a 20 piensen lo que es mejor para su futuro y, lo siento pero, excepto en contadas ocasiones,ninguno piensa en más allá del fin de semana

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