El pueblo donde vivo

Quién le iba a decir a Pedro Chico que al final las cosas se le iban a poner tan difíciles. El candidato del PP que arrasara hace un año en las elecciones a la alcaldía se ha encontrado, de pronto, con que su mandato no va a ser precisamente un camino de rosas.  Las recientes elecciones legislativas que renuevan cada dos años el cuerpo de concejales le han dejado un ayuntamiento hostil que mirará con lupa cualquier paso que intente dar. Y más a partir de ahora, cuando aún está en boca de todos su controvertido plan para urbanizar el paraje de La Rafa.

Y es que, a pesar de las promesas de inversión, a pesar de haber intentado vender el proyecto como una oportunidad para reducir las altísimas tasas de paro, se ha encontrado siempre con la oposición de la mayoría de los aproximadamente 12.300 vecinos con que cuenta el municipio, quienes nunca han estado dispuestos a prescindir de una paradigmática zona de recreo que posee un gran valor natural y sentimental.

De todas formas, si al principio Pedro Chico guardó alguna esperanza de que su plan prosperase, en la reciente campaña electoral no ha tenido más remedio que darlo todo por perdido, pues los mismos candidatos de su partido se han visto obligados a prometer en sus respectivas circunscripciones que se opondrían frontalmente al proyecto. Más les vale hacerlo a partir de ahora, si no quieren que, en la próxima reunión bimensual de las Juntas Vecinales de Control del Concejal, los electores les revoquen su nombramiento y los manden directos a casa.

Por ese motivo los resultados de su partido han sido tan desastrosos  en las recientes elecciones para elegir a los doce ediles del ayuntamiento. Los candidatos que presentaba el PP solo han conseguido ganar en tres de las doce circunscripciones electorales en que se divide el pueblo (y en todas ellas han necesitado una segunda vuelta), lo cual deja un consistorio compuesto esta legislatura por tres concejales del PSOE, tres del PP, uno de IU y cinco concejales que han conseguido la victoria como independientes en sus respectivos distritos.

Si yo fuera Pedro Chico, estaría ahora en pleno ataque de nostalgia acordándome de aquellos dorados años del régimen político anterior, cuando solo había unas únicas elecciones para elegir al alcalde y a los concejales, cuando yo presentaba mi lista y todos mis ediles me debían obediencia, cuando no había circunscripciones electorales uninominales de 1.000 habitantes, cuando no existían las Juntas Vecinales de Control del Concejal, y, sobre todo, cuando ningún vecino del pueblo donde vivo metía las narices en mis asuntos, por muy turbios que estos fueran.

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Publicado por

David López Sandoval

Profesor de Lengua Española y Literatura

10 comentarios sobre “El pueblo donde vivo”

  1. Qué emocionante!… David, lo has bordado, es una imagen estupenda de cómo quedarían los gobiernos municipales y los plenos de los ayuntamientos. Es una imagen realista. Te felicito y te doy las gracias por tu trabajo y tu lucidez. Un abrazo.

    Es la Democracia Municipal en estado puro… la representación uninominal y la separación de poderes; para que los ciudadanos se conviertan en protagonistas de su vida política.

  2. ESTE ES EL OBJETIVO. LA FORMA DE QUE VERDADERAMENTE NUESTROS REPRESENTANTES SE VEAN OBSERVADOS Y DESTITUÍDOS CUANDO LO HACEN MAL.

  3. Muchas gracias, Vicente y Omar. El mayor error que están cometiendo todos los movimientos republicanos, regeneracionistas y rupturistas, es desatender la semilla, el epicentro de toda regeneración, toda república y toda ruptura: el municipio. Es ahí donde el discurso de estas se hace comprensible.

    Un saludo.

  4. Si con lo listo que eres te dedicaras a dar clase y no a hacer politica serias un profesor extraordinario, asi eres un maestro reprimido que aprovecha su puesto para manipular y hacer politica.

  5. Estimado “Juan”, usted también parece muy listo, permítame que le diga. Y digo parece porque desconozco si usted ha sido alumno o algún allegado o conocido suyo es alumno de David López. Yo, que no soy tan lista, sí que lo he sido. Y he de decir que me ofende profundamente su comentario. Me ofende porque, si algo tengo de lista, lo tengo gracias a todo lo que aprendí de este profesor.

    Me parto de la risa al ver como ahora a los papis de turno, que en la vida han presenciado una clase de este señor, se llenen la boca de críticas o comentarios ofensivos como el suyo. Aprenda a aprender. Enseñe a sus hijos, si los tiene, a aprender. Y aprender no quiere decir repetir y parlotear como un loro lo que dice el profesor. Aprender quiere decir absorber conocimientos mediante el análisis crítico personal. Y a mí, que mis padres no me enseñaron eso, me vino muy bien que este profesor me lo enseñara.

    Así que, estimado Juan, si a usted le importa la educación de algún conocido o allegado suyo, seguro que se alegrará de que pase por las manos de este magnífico profesor.

    Espero, ansiosa, su respuesta.

    Ana.

  6. “Me parto de la risa al ver cómo ahora a los papis de turno, que en la vida han presenciado una clase de este señor, se llenan la boca de críticas o comentarios ofensivos como el suyo.”

    Disculpad los errores.

    Gracias.

  7. Juan… es usted un majadero. Conozco bien, muy bien la opinión que tienen los alumnos del Maestro David López Sandoval, sobre su calidad como maestro y como persona humana. Sobra su comentario por muchos motivos, sobre todo por ser muy ordinario y carente de argumentación inteligente.

  8. Dedico este comentario a Maestro López Sandoval. Con afecto y respeto a su compromiso político.

    Democracia Formal Municipal.
    (La Representación Uninominal y la Separación de Poderes en la Política Municipal).
    ¿Quién no va a querer un Ayuntamiento democrático?
    ¿Quién no desea la Democracia como forma de gobierno para su pueblo y su Ayuntamiento?
    ¿Quién no quiere reglas de juego democráticas para elegir y gestionar el Ayuntamiento de su ciudad?
    ¿Se imaginan poder elegir al Alcalde de su ciudad, de entre varios candidatos presentados en candidaturas ellos solos, sin concejales, sin listas, a doble vuelta y por mayoría de todos los electores de Totana?.
    ¿Se imaginan poder elegir, por separado del Alcalde, a todos los concejales del Ayuntamiento, por distritos, en candidaturas de un concejal por distrito, a doble vuelta y por mayoría de los electores de ese distrito?.
    ¿Se imaginan un Ayuntamiento con un poder Ejecutivo claro, el Alcalde, y un poder de Representación y Control, el Pleno, en el que los Concejales representan a sus respectivos distritos electorales y a sus vecinos?.
    De esta manera, el Alcalde tendría a su favor la mayoría de todos los electores, para gobernar y dirigir la gestión administrativa y política del Ayuntamiento.
    El Pleno del Ayuntamiento tendría la importantísima función como órgano de Control Plenario, y de Representación distrital. Los Concejales de Distrito tendrían a su favor a la mayoría de los electores de cada barrio para ser representados.
    El Alcalde no habría sido elegido por los concejales de la mayoría, por lo tanto no tendría garantizada la impunidad, no tendría un cortafuegos en la mayoría de concejales puestos previamente por él en las listas del partido. Ahí, en ese escollo, tendríamos una garantía de control político a favor de los ciudadanos.
    Los concejales que componen el Pleno no forman parte de listas, no están obligados a votar por disciplina de voto ni por mandato imperativo de partido. Los Concejales de Distrito se deben a sus electores, a su barrio, y estarán concernidos y obligados por lo prometido a sus votantes en la campaña electoral, en virtud de lo cual fueron elegidos.
    Los Concejales de Distrito, ó también llamados de Barrio, tendrán toda la autoridad política necesaria para su noble función democrática, por ello tendrán acceso a toda clase de documentación, que les será facilitada al instante de pedirla, tendrán la más absoluta libertad de movimiento en todas las dependencias y negociados municipales, dispondrán de despachos. Las minorías tendrán garantizado ser mayoría en las comisiones de control…
    Dos poderes que se vigilan el uno al otro, dos poderes que se miran con verdadero recelo, dos poderes constituidos por los ciudadanos, dos poderes que tienen que rendir cuentas a sus electores, y que, tienen que rendirse cuentas entre si; todo lo contrario de lo que ocurre ahora, donde quien tiene el poder de la Alcaldía, lo tiene todo… hace y deshace a su antojo, quita y pone de aquí y de allá, siempre tiene la mayoría del Pleno a su favor, no tiene nunca quien le controle eficazmente porque las minorías siempre están maniatadas por leyes y reglamentos antidemocráticos. Las comisiones de control son suyas siempre, prohíben a los funcionarios dar información a las minorías, contratan a dedo, crean plazas para amigos y conocidos, otorgan contratas de obras y servicios a dedo…
    A estas alturas ya se habrán dado cuenta de que todo este formidable entramado democrático implica un cambio notable en:
    1º.- La Ley Electoral
    2.º.-La Ley de Bases de Régimen Local
    3º.- El Reglamento de Régimen interno de los Ayuntamientos.
    Estamos hablando de LA DEMOCRACIA en tal que Separación de Poderes, que es la capacidad para elegir por separado a quien nos ha de gobernar (El Alcalde) y capacidad para elegir también por separado a quién nos ha de representar (Los Concejales de Distrito).
    Ahora en el Ayuntamiento hay un solo poder, absoluto, el del Alcalde, el de la mayoría. Los concejales de las minorías son convidados de piedra, pareciera que están de prestado, que no forman parte de la legalidad… solo tienen “derecho al pataleo”, se les trata con desprecio, se les niegan información, se les escamotean medios… solo representan a unas siglas, si de verdad se les considerara representantes de los ciudadanos, de los contribuyentes, de los barrios y distritos, entonces, tendrían la consideración de respetables, de autoridades merecedoras de tal consideración institucional en función de su cargo.
    La Democracia Municipal está por llegar. Tenemos que unir fuerzas para convencer con la fuerza de la razón de que es posible la DEMOCRACIA FORMAL MUNICIPAL.
    Sin Democracia Municipal no hay progreso, porque no hay separación de poderes y porque no hay representación de los ciudadanos en el Ayuntamiento.

    Vicente Carreño Carlos
    Totana, 5 de Marzo de 2.013

  9. Enhorabuena a todos ( menos a uno).Es la base de unos Ayuntamientos democráticos.Didáctico y comprensible por todos, por todos los que tengan ganas de conocer la libertad.

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