Maneras de salvar el culo

Spanish main opposition Popular Party's secretary-general de Cospedal speaks during a news conference at her party's headquarters in Madrid

Si por casualidad es usted un político que aspira a tener algún cargo de responsabilidad en España, piense que su trabajo, que le suscitará innumerables problemas para los que no está preparado, dependerá indefectiblemente de la apariencia que ofrezca, o, hablando en plata, de cómo se las apañe para salvar el culo.

De entre todas las cuestiones ante las que le limitan su graduado escolar o su licenciatura (por los pelos), quizá la más importante (por ilustrativa) sea la que atañe a la educación, terreno en el que tendrá que centrar todos sus esfuerzos de autodefensa.

Las maneras de salvar el culo en la enseñanza son variadas, pero se le aconseja que eche un vistazo a las dos últimas décadas para lograr el objetivo (y obrar el milagro) de mantenerse a flote legislatura tras legislatura. Es necesario, por tanto, que aprenda de memoria unas cuantas consignas que le servirán para ocultar su proverbial ineficacia. Básicamente son las que siguen:

El profesor es culpable del desastre educativo. Es uno de los puntos básicos de esa omertá consensuada que une a todos los partidos de ámbito estatal con representación en el Congreso. La reforma del acceso a la función pública docente (arguyendo que se necesita a “los mejores” profesionales) es, de unos años a esta parte, la propuesta estrella. Su labor como responsable taifal o nacional será la de simular que las cuestiones de la autoridad (PP y UPyD) o el incremento de recursos (PSOE e IU) no son más que aquello que los anglosajones llaman bullshit, ya que, como podrá comprobar llegado el momento, ningún partido cuestiona la existencia de los Consejos Escolares ni contempla la recuperación por parte del Claustro de las competencias disciplinarias.

Catetismo ilustrado. En este punto es donde más patente se hace dicho consenso. Todos los de su casta han de apostar por el bilingüismo y por las nuevas tecnologías, aunque usted sea consciente (y lo será, ya que la cobardía y la mentira no están reñidas con la inteligencia) de que el inglés y el portátil vienen siendo el mascarón de proa, no solo del populismo más cañí y partidista, sino del despilfarro económico.  Mientras tanto, los auténticos problemas de la enseñanza (bajo nivel, pedagogía huera, indisciplina, falta de itinerarios, etc.) tienen que quedar arrinconados, porque, en última instancia (recuérdelo), usted se debe a la cúpula de su partido.

La escuela pública como institución adoctrinadora y propagandística. Ningún partido pone en cuestión semejante axioma porque es una de las bases del régimen político actual, así que tenga mucho cuidado y procure contar siempre con esta importantísima regla. Con sus diferencias en los detalles y en la intensidad de las propuestas, todos los partidos sin excepción insisten en promover “los valores democráticos en los centros de enseñanza”, educar “en la igualdad” y formar en los “valores constitucionales”. La transversalidad no es puesta en duda ni por la derecha ni por la izquierda. Todos saben que es necesaria para crear una sola perspectiva de la realidad. Algunos llaman a esto “escuela democrática”, y lo conciben como un artefacto de cambio social. Otros, por su parte, consideran imprescindible que la enseñanza pública sea garante de una serie de hechos históricos consumados que no admiten discusión.

Salvando el culo de los demás salvo mi propio culo. Esta última máxima responde a la necesidad de justificar ante la UE y otros organismos internacionales la incompetencia de la que, por naturaleza (y no se ofenda), hace gala cualquier responsable político que no está sujeto a la vigilancia efectiva de los ciudadanos. Consiste la cosa en ofrecer dinero público a los estudiantes para incentivar su vuelta al sistema educativo. Así deberá venderlo a la opinión pública, aunque usted sepa que en realidad se trata de pagar por que los más cenutrios puedan ir adelgazando las cifras de fracaso escolar. La LOE lo consagra con la creación de las becas de mantenimiento en el PCPI, pero se lleva poniendo en práctica desde hace tiempo en Andalucía y en Extremadura. Ahora la señora Cospedal lo quiere llevar a cabo en su taifa.  No dude en seguir esta consigna cueste lo que cueste. De entre todas las expuestas, es la que le permitirá, no solo salvar el culo, sino garantizarse la fidelidad de sus votantes.

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Publicado por

David López Sandoval

Profesor de Lengua Española y Literatura

Un comentario sobre “Maneras de salvar el culo”

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